Por qué es mejor acumular experiencias que objetos

“Cuando comenzamos a practicar el minimalismo hace nueve años, recuerdo haberme preguntado qué podría hacer con los recién descubiertos beneficios de poseer menos. Si dejásemos de comprar, perseguir y preocuparnos por el exceso de posesiones en la vida, ¿Qué podríamos hacer con el excedente de dinero, tiempo y energía?”

Esta es una reflexión de Joshua Becker en Becoming Minimalist, en un post en el que trata de dar respuesta a porqué es mucho mejor acumular experiencias personales que objetos materiales a lo largo de nuestra vida. Las conclusiones a las que llega, brevemente, las desgloso aquí. El desarrollo lo podéis leer -en inglés- allí.

  • Las experiencias nos proporcionan mayor felicidad que los objetos, cuyo índice de satisfacción es mucho más efímero.
  • Una vivencia personal genera un recuerdo que nos acompañará, probablemente, para siempre. No se puede decir lo mismo de multitud de regalos que hemos recibido desde pequeños y de los que ya ni nos acordamos.
  • Muchos objetos materiales desembocan en un mayor desorden en nuestro espacio físico y, también a veces, mental. No ocurre lo mismo con las experiencias positivas que, además, son una gran oportunidad para conectar con otras personas.
  • Las experiencias son una buena ayuda para centrarnos en vivir el momento presente y no distraer nuestra mente con el pasado, el futuro o los problemas de la vida cotidiana.
  • Las comparaciones son odiosas y, en lo que se refiere a vivencias, hay menos margen para realizarlas que en el caso de las posesiones materiales.