“La muerte será opcional en tres décadas”

“La muerte será opcional en tres décadas. A mí me gusta decir que no pienso morir y no solo eso, sino que en treinta años voy a ser más joven que hoy. […] A mí me gusta decir que el envejecimiento es una enfermedad, pero que, afortunadamente, hoy sabemos que es curable. “

Esto es de una entrevista con José Luís Cordeiro en La Voz de Galicia, en la que expone su visión sobre la longevidad, el envejecimiento tratado como enfermedad y asuntos similares. Soy algo escéptico con las proclamas triunfalistas en este campo (en la línea de las de Aubrey de Grey, por ejemplo), aunque me interesa mucho el campo del antiaging  desde todos los puntos de vista. Por el momento nos tenemos que conformar con aquello de intentar ponerle vida a los años en lugar de años a la vida, pero cada vez hay más voces estudiando la manera de, en alguna forma, detener el tiempo. Si hay éxito, aunque fuere únicamente parcial, las implicaciones no sólo médicas, sino también éticas, filosóficas y a otros niveles van a generar un debate muy interesante en el futuro. También hay bastante dinero metido en el tema.

Las newsletters de información local están de moda

“We will not be breaking news or “news of record.” News organizations already do a great job of that in Detroit. What I believe we need is more analysis of how the news you’re getting actually impacts you. More context. More diversity in the opinions we feature. More voices.”

Una entrevista breve e interesante en Poynter con Ashley Woods, una de las escogidas por The Information para recibir financiación y apoyo a su proyecto de medio de comunicación. Woods trabaja en el desarrollo de Detour, una newsletter sobre la ciudad de Detroit que mezclará reporteo con curación de contenidos, centrándose en temas concretos que impacten de manera directa en las vidas de los ciudadanos. Por ejemplo, la forma de construir una ciudad más equitativa, el futuro del Metro de Detroit, perfiles de creadores, artistas y emprendedores o tratar de dar voz a personas que hablen de asuntos raciales, de clase o de fórmulas para avanzar en la igualdad de oportunidades para todos.

También se pretende que haya una participación especial de los lectores y un acceso de estos a los periodistas más cercano, aunque tratando de evitar el ruido que se genera en este tipo de cuestiones:

“For an undecided, but low, monthly fee, members will have access to private Facebook groups and Slack channels to talk about the news without trolls. They’ll be able to meet the Detour staff regularly and help shape our coverage. We’ll curate local calendars for their phones and offer them discounts on events.”

La madre del cordero de todo esto, claro, siguen siendo los ingresos, que en este caso no se detallan mucho en la entrevista, aunque se señala su importancia vital. Por mi parte, cada día estoy suscrito a más newsletters y cada vez me gusta más el formato, especialmente para seleccionar temas y artículos que me gusten o curadores de contenido de confianza. También creo que tienen muchísimo recorrido en el campo de la información local y estamos viendo muchas iniciativas en ese sentido en los últimos tiempos.

En el caso concreto de Detour, me recuerda un poco a lo que hace Sol Villarreal en Seattle, aunque este es un proyecto que tiene también una vertiente centrada más en el sector inmobiliario y en la carrera profesional de su creador.

En mi caso, antes hacía por aquí una modesta selección de enlaces llamada “La semana en Guadalajara” que probablemente retorne en breve.

¿Estamos preparados para perder millones de empleos?

Instructiva entrevista con Michael Wade, experto en transformación digital, en el suplemento Retina de El País. Me parecen muy relevantes todos los temas que toca; la burbuja tecnológica, la más que probable necesidad futura de las empresas digitales de encontrar una forma lógica de cobrar por sus servicios -aunque soy escéptico en cuanto a los seis meses de plazo que da Wade para el estallido- o los retos que va a plantear en las próximas décadas la llegada imparable de la robotización y la inteligencia artificial avanzada.

Precisamente respecto a esto me llama poderosamente la atención un fragmento del diálogo:

“Cientos de millones de personas van a perder su puesto de trabajo en los próximos 15 años y no estamos listos para ello […] El problema radica en que va a golpear, sobre todo, a las clases medias formadas y no tanto a las clases bajas”.

No se si la cosa llegará a tanto como esos cientos de millones de empleos que pronostica Wade, pero si que me parece que estamos un poco de miranda ante el tsunami sin hacer demasiado. Por ejemplo en Hispanistán, donde somos especialistas en comérnoslas todas por el mismo lado.

También me ha interesado el hecho de que Wade centre el desafío no únicamente en el empleo “no especializado” o de baja cualificación, sino también en numerosos profesionales formados que van a ver pronto -y aquí pronto puede ser en 20 años, claro- cómo las máquinas ocupan cada vez un mayor número de funciones en sus lugares de trabajo.

“El machine learning ocurre rápido y es previsible. Ahora mismo podemos diseñar un algoritmo para saber cómo invertir el dinero y que lo aprenda un robot. Hay pruebas de que hay robots que aconsejan mejor que las personas que se dedican a ese mismo trabajo”.

Este es uno de los futuros desafíos para la humanidad. Y de aquí saldrán ramificaciones, como el debate sobre la renta básica universal e incluso el desarrollo de las ciudades futuras en un mundo en el que los coches circulen solos. Habrá quien tenga hasta pánico, pero para mi suena también a que el mañana será emocionante. En lo tecnológico y en lo social.

La entrevista completa, ya saben, en El País.