¿Estamos preparados para perder millones de empleos?

Instructiva entrevista con Michael Wade, experto en transformación digital, en el suplemento Retina de El País. Me parecen muy relevantes todos los temas que toca; la burbuja tecnológica, la más que probable necesidad futura de las empresas digitales de encontrar una forma lógica de cobrar por sus servicios -aunque soy escéptico en cuanto a los seis meses de plazo que da Wade para el estallido- o los retos que va a plantear en las próximas décadas la llegada imparable de la robotización y la inteligencia artificial avanzada.

Precisamente respecto a esto me llama poderosamente la atención un fragmento del diálogo:

“Cientos de millones de personas van a perder su puesto de trabajo en los próximos 15 años y no estamos listos para ello […] El problema radica en que va a golpear, sobre todo, a las clases medias formadas y no tanto a las clases bajas”.

No se si la cosa llegará a tanto como esos cientos de millones de empleos que pronostica Wade, pero si que me parece que estamos un poco de miranda ante el tsunami sin hacer demasiado. Por ejemplo en Hispanistán, donde somos especialistas en comérnoslas todas por el mismo lado.

También me ha interesado el hecho de que Wade centre el desafío no únicamente en el empleo “no especializado” o de baja cualificación, sino también en numerosos profesionales formados que van a ver pronto -y aquí pronto puede ser en 20 años, claro- cómo las máquinas ocupan cada vez un mayor número de funciones en sus lugares de trabajo.

“El machine learning ocurre rápido y es previsible. Ahora mismo podemos diseñar un algoritmo para saber cómo invertir el dinero y que lo aprenda un robot. Hay pruebas de que hay robots que aconsejan mejor que las personas que se dedican a ese mismo trabajo”.

Este es uno de los futuros desafíos para la humanidad. Y de aquí saldrán ramificaciones, como el debate sobre la renta básica universal e incluso el desarrollo de las ciudades futuras en un mundo en el que los coches circulen solos. Habrá quien tenga hasta pánico, pero para mi suena también a que el mañana será emocionante. En lo tecnológico y en lo social.

La entrevista completa, ya saben, en El País.

Entusiasmo por el futuro

Escribe Chris Dixon en Medium “Once razones para entusiasmarse con el futuro de la tecnología“.

Vienen a ser las siguientes:

  • Coches autónomos
  • Energías limpias
  • Realidad virtual y aumentada
  • Drones y coches voladores (lo de estos últimos yo, personalmente, no lo acabo de ver)
  • Inteligencia Artificial
  • Supercomputadoras de bolsillo para todo el mundo
  • Criptomoneda y blockchain
  • Educación online de alta calidad (la que proporciona el MIT, por ejemplo)
  • Mejor comida gracias a la ciencia (Me molan mucho los huertos verticales de lechugas de Toshiba)
  • Medicina computerizada
  • Una nueva era espacial (Yo aún aspiro a llegar a visitar nuestras colonias lunares y todo eso)

Para enterarse de todo al completo, lo mejor es leer cómo desarrolla cada idea Dixon en su artículo.