Uber, en realidad, no quiere conductores (SPOILER: Lyft o Cabify, tampoco)

Parece casi de perogrullo, pero me gusta mucho como cuenta Alex Barredo en su podcast cual es el objetivo final de las niñas bonitas de la “sharing  economy” (con permiso de AirBNB): las empresas de transporte privado de pasajeros en coche, tipo Uber, Cabify, etc.

El objetivo final de estas empresas -y de aquellas con las que están cerrando acuerdos para desarrollar tecnologías de coches autónomos- es el desarrollo, mucho más pronto que tarde, de vehículos que no precisen de un conductor para funcionar, de manera que puedan finalmente abaratar las tarifas lo suficiente como para contentar a  los usuarios y, a su vez, liberarse del coste que supone tener chóferes o personal humano. Mientras tanto, las compañías como Uber recurren al dinero que inyectan los inversores de capital riesgo para ofrecer unos precios al gusto del consumidor, confiando en que en unos años la IA de los coches permita prescindir de una buena parte del coste en recursos humanos.

Como os digo, lo cuenta mucho mejor que yo Alex Barredo, así que os invito a que escuchéis este podcast y, también, a que os suscribáis a su newsletter sobre tecnología, una de las mejores y más completas que conozco.

La entrega a domicilio sigue captando el interés de los inversores

Pese a fiascos como el de TakeEatEasy y a que la euforia inicial parecía contenerse, el sector de la entrega a domicilio -o el delivery, si a ustedes les place- continúa atrayendo inversiones para su causa. Por un lado, la firma británica Deliveroo, especializada en la entrega de comida de restaurantes de gama alta a domicilio, ha levantado 275 millones de dólares más para ampliar su capacidad de servicio. Por otro, Glovo, que no se ciñe exclusivamente a la comida, ha logrado 5 millones de euros más de financiación.

En el primer caso, TechFood Magazine asegura que Deliveroo es ya rentable en varios de los mercados en los que operan, especialmente en Londres. Y esto pese a la competencia feroz, con la entrada de Uber en el sector o la compra de La nevera roja por Just Eat. El Financial Times mete ya a la startup en el saco de las empresas “unicornio”. En su site:

Its fifth and biggest funding round means Deliveroo has now raised a total of $472.7m, pushing its overall valuation into the league of “unicorn” companies in Europe with valuations of more than $1bn, according to two investors. Others were more conservative, with one person close to the company saying Deliveroo had yet to cement its “unicorn” status.

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En cuanto a Glovo, en Hipertextual informan de que esta última es la tercera operación para conseguir apoyo económico. La empresa de Barcelona ha logrado ya levantar más de 7 millones en menos de un año. Ahora el objetivo es que esos fondos luzcan y poder mejorar el servicio en cuanto a tecnología y tiempos de espera, entre otras cosas.

Aparte de eso, el CEO de Glovo, Óscar Pierre, ha asegurado a TechCrunch que el objetivo de la compañía es consolidarse en los tres países en los que ya están presentes: España, Italia y Francia. También aporta un dato interesante en cuanto a que la mitad de los pedidos no están dentro de la categoría de comida a domicilio, sino en otras, como los productos de farmacia o la electrónica.

Nos queda mucho por ver aún en este sector de la entrega a domicilio. Especialmente cuando Uber comience a moverse a pleno rendimiento y a ampliar mercados.